¿Dónde estaría usted sin sus emociones? Si la suma total de todas sus experiencias conforma el entramado de su vida, las emociones que usted ha experimentado son las que dan color a ese entramado.

¿Dónde estaría usted sin sus emociones? Si la suma total de todas sus experiencias conforma el entramado de su vida, las emociones que usted ha experimentado son las que dan color a ese entramado.

Nuestras emociones realmente le dan color a nuestras vidas. Trate de imaginar por un momento un mundo en donde no pudieran ocurrir emociones. El gozo no sería posible. Ningún sentimiento de felicidad, dicha, caridad o bondad. No se sentiría amor alguno, ninguna emoción positiva de ningún tipo.

En este planeta imaginario y sin emociones, tampoco existirían emociones negativas. No habría pena, no habría ira, no habría sentimiento de depresión, y no habría congoja. El vivir en tal planeta sería meramente existir. Sin la capacidad de sentir emociones de ningún tipo, la vida estaría reducida a un ritual gris y mecánico desde la cuna hasta la tumba. ¡Agradezca que puede sentir emociones!

Pero ¿existen emociones que usted ha experimentado que preferiría no haber sentido? Si usted es como la mayoría de la gente, su vida ha tenido sus altas y bajas. Usted ha experimentado probablemente momentos de gozo, así como otros tiempos de pena, ira, frustración y miedo. Usted puede haber experimentado momentos de felicidad, así como de depresión, baja autoestima, ansiedad o cualquiera de una gran variedad de emociones, tanto positivas como negativas.

De lo que quizás usted no se ha percatado es que algunas de las emociones negativas que usted ha experimentado, aunque las haya sentido hace mucho tiempo, pueden aún estar ocasionando problemas para usted en maneras sutiles pero bastante dañinas. El Código de la Emoción trata sobre el hallar esas viejas emociones y liberarlas para siempre.

Muchos de nuestro sufrimiento se debe a energías emocionales negativas que se han quedado “atrapadas” en este interior. El Código de la Emoción es un sencillo y poderoso método de encontrar y liberar a estas energías atrapadas.

Muchas personas se han dado cuenta que, cuando se liberan de sus emociones atrapadas, son capaces de vivir vidas más felices y más saludables. Una única emoción atrapada puede ocasionar problemas tanto físicos como emocionales.

Los siguientes ejemplos de la vida real ilustran cómo el liberar la energía de las emociones atrapadas utilizando el Código de la Emoción puede resultar en sorprendentes y repentinas mejoras en el bienestar físico y emocional:

Debbie pensó que estaba teniendo un ataque al corazón. Tenía un aplastante dolor en el pecho y dificultad para respirar; su brazo izquierdo se sentía entumecido, así como el lado izquierdo de su rostro. Ella dijo que había empeorado gradualmente durante las últimas 24 horas. Inmediatamente la hice recostarse mientras mis asistentes llamaban al equipo médico. Después de revisar sus signos vitales y ver que eran normales, examiné su corazón en busca de un desequilibrio energético. El “circuito del corazón” se había quemado. A través de la prueba muscular le pregunté a su cuerpo si este desequilibrio era emocional. Su cuerpo contestó “sí”. La emoción fue “angustia”. Continué revisándola para ver si podía determinar cuándo se había “atrapado” esta emoción en su cuerpo. Regresamos a tres años en el pasado y después no pudimos ir más allá. Cuando yo le dije que la emoción atrapada era angustia desde hace tres años, ella comenzó a llorar y dijo, “¡Yo creí que ya había dejado todo eso atrás! ¡No puedo creer que esté apareciendo ahora!” Yo le pregunté si compartiría conmigo lo que había ocurrido. Ella respondió que hace tres años, su marido había tenido una aventura. La noticia fue devastadora para ella. Todo lo que podía hacer durante meses fue llorar, y dijo que se sentía como si su corazón le hubiera sido arrancado del cuerpo. Yo liberé la emoción atrapada de su cuerpo, y en unos segundos le regresó la sensación al brazo y a su rostro. De repente su dificultad de respirar y el dolor en el pecho y la pesadez se fueron. Cancelamos la llamada por asistencia médica, y ella se marchó del consultorio unos minutos después, sintiéndose completamente bien.

En esta historia, un maestro canadiense comparte cómo una situación difícil resultó en una emoción atrapada que se quedó con él, impactando su vida en una manera negativa.

El Resentimiento de Neil

Varios años atrás cuando estaba enseñando en la escuela, la directora y yo simplemente no nos llevábamos bien para nada. Peleábamos casi desde el primer día sobre un tema u otro. Ella era extremadamente atroz, vengativa y castrante en todas las maneras, formas y modos.

Finalmente, cerca de enero en el año escolar, no pude aguantar más. Fui a ver a mi doctor, y me fui de permiso por estrés. Él dijo, “Tómese un tiempo libre reagrúpese y recupérese”. Así lo hice por cerca de tres meses, y al final de esos tres meses regresé a la junta escolar con una boleta de salud limpia, pero con una indicación por parte del doctor de que yo no debería encontrarme en la misma situación con esta directora, quien era bastante desagradable.

De alguna manera, los sentimientos que la rodeaban y a toda la situación me seguían. Ellos surgían a menudo y yo rumiaba la situación, pensando acerca de ello, y podía sentir mi presión arterial subir, y también podía sentir la rabia y el resentimiento acumulándose en interior referente a la manera en que había sido tratado, y por el hecho de que ella nunca había emitido ninguna medida disciplinaria, aunque tenía un historial de ser bastante siniestra, por así decirlo, con los maestros que estaban en desacuerdo con su punto de vista sobre ser directora.

Esto continuó durante 2 años. Yo no podía dormir en la noche, puesto que encontraba completamente fuera de mis casillas debido a todos los sentimientos negativos que ya estaba arrastrando. Estábamos de visita en California del Sur y fuimos y vimos al Dr. Brad Nelson y atendimos a su clínica, y él deslizó un imán hacia arriba y hacia abajo sobre mi espalda, y liberó esta sensación de resentimiento, y cuando lo hizo, yo sentí, yo realmente sentí que algo salía de mi. Y desde aquel punto en adelante, aunque todavía no me gusta dicha mujer, no tengo los sentimientos negativos ni la presión arterial creciente, ni la rabia, ni el resentimiento que me habían poseído durante varios años. Entonces, esa es la historia de un bloqueo emocional que se marchó, con esos principios y El Código de la Emoción que el Dr. Brad enseña.

Neil B., Alberta, Canada

Susan tenía una fobia a los terremotos

Todos los días ocurren pequeños terremotos en California, y son lo suficientemente grandes que a veces salen en las noticias varias veces por semana. Los terremotos pequeños, típicamente alrededor de 2 o 3 en la escala de Richter, no son percibidos por la población en general a menos que usted se encuentre dentro de una milla, probablemente, o dos del epicentro. Susan era diferente. Ella sentía cada terremoto, no importaba qué tan pequeño. Un sentimiento de pánico y de fatalidad inminente la abrumaba cuando sentía un terremoto, y ella tenía la urgencia de aferrarse a los muros o algo sólido, aunque ella lógicamente sabía que el cuarto no se estaba moviendo. Le pregunté a su cuerpo si había algún tipo de emoción atrapada que pudiera estar teniendo algo que ver con su fobia. Su cuerpo contestó que sí. El 9 febrero, en 1971; el hogar de Susan se encontraba a unas cuantas yardas del epicentro del mortal terremoto que ocurrió en California. La emoción que descubrimos a través de la evaluación fue “terror”. La emoción se había atrapado en su cuerpo durante el terremoto, y nunca fue liberada. Así que liberamos la emoción, y Susan estaba encantada de ver que su fobia a los terremotos se había ido de repente. Ella ya no podía sentir los terremotos pequeños, y unos cuantos meses después, cuando hubo un terremoto lo suficientemente fuerte, ella pasó la experiencia sin sentir pánico ni terror.

Jane había venido a mí por tratamiento originalmente por sus migrañas. Mientras conversábamos, sin embargo, ella me reveló que sufría de terror nocturno. Yo estaba asombrado al averiguar que dos o tres veces por semana Jane se despertaba gritando a la mitad de la noche, por causa de una horrible pesadilla recurrente. Pero ésta no era cualquier pesadilla. Ella ya se había fracturado múltiples huesos, y recibido una fractura de cráneo por haber saltado desde su litera cuando era más joven. Ahora que era una mujer casada y con hijos, ella aún gritaba y se debatía varias noches cada semana. Después de intentar superar sin éxito este problema durante muchos años, Jane se había dado por vencida. En el caso de Jane hallamos muchas emociones atrapadas que se habían quedado atrapadas cuando ella era una niñita. Por medio de liberar estas emociones atrapadas en el trascurso de varias semanas, fuimos capaces de poner fin a los terrores nocturnos. ¡Pienso que sus hijos estaban más agradecidos que ella!

Prendida al Pasado por un Alfiler

Una vez estaba enseñando en un taller en Las Vegas cuando tuve una experiencia interesante. Pedí un voluntario, y una joven en sus veintes se acercó desde la audiencia. Le pregunté si tenía alguna queja física, en particular, y me dijo que no, que era saludable, y que no tenía problemas.

Le hice el examen muscular para ver si tenía una emoción atrapada, y la tenía. La emoción era falta de apoyo, lo cual es un sentimiento semejante al encontrarse totalmente solo, y sin ayuda, cuando realmente lo necesita.

A través de la prueba muscular le pregunté a su cuerpo cuándo se había atrapado esta emoción. Yo pregunté, “¿Esta emoción se atrapó en su cuerpo entre los últimos cinco años? “No”. “¿Esta emoción se atrapó entre las edades de diez y veinte años?” “No”. “¿Esta emoción se atrapó entre el nacimiento y los diez años?” “Sí”. “¿Esta emoción se quedó atrapada en los primeros cinco años de su vida?” “Sí”. “¿Esta emoción se quedó atrapada en el primer año de su vida?” “Sí”. “¿Esta emoción ocurrió posterior al primer año de edad?” “No”. Le pregunté si tenía alguna idea de lo que pudiera tratarse, ella negó con la cabeza.

Pero ocurrió que esta joven mujer había asistido al taller junto con su madre y ellas se habían sentado juntas en la audiencia. En este punto, miré hacia la audiencia y me percaté que su madre se veía muy incómoda.

Cubría su boca con su mano y se veía afligida o avergonzada, yo no podía definir cuál. Le pregunté si ella sabía qué pudiera haber ocurrido, puesto que su hija era demasiado joven como para recordar.

Con una voz muy dolida y avergonzada ella explicó, “Bien, cuando Jessica era bebé yo usaba pañales de tela, los cuales cerraba con seguros (imperdibles). Hubo una ocasión en particular cuando, me avergüenza decirlo, accidentalmente la pinché junto con el pañal. Ella lloró y lloró, pero yo no me di cuenta que la había pinchado junto con el pañal hasta que la volví a cambiar. No puedo creer que esto esté apareciendo ahora y me sentí tan mal sobre ello y aún lo siento”.

Me volví hacia Jessica y pregunté, “¿De eso se trata esta emoción atrapada?” Presioné su brazo hacia abajo y se encontraba muy fuerte, indicando que era este el caso, de hecho. Liberé la energía de la emoción atrapada por medio de pasar tres veces hacia abajo sobre su espalda un MagCreator, una herramienta magnética fabricada por Nikken, y ella volvió a su asiento.

Cerca de dos semanas después, recibí el siguiente e-mail:

Hola Dr. Brad,

Cuando usted estuvo en Las Vegas, usted liberó una emoción atrapada en mi hija, Jessica, proveniente de su infancia. Jessica había sufrido de dolor de cadera y rodilla desde la edad de 12 años…había empeorado con la edad. Desde que usted trabajó en limpiar la emoción atrapada de sentirse con falta de apoyo (hace cerca de 1 1/2 semanas), ella no ha tenido ni dolor ni constricción en sus caderas ni rodillas. Ella nunca había pasado más de un día sin dolor, y debido a que estaba empeorando, estaba comenzando a afectar su andar. Ella está muy contenta, y ahora experimenta un “nuevo” sentimiento de dicha interna. Ella le envía su agradecimiento desde el corazón.

Jessica dijo que se sintiera en libertad de compartir su historia… ¡Ella ciertamente le está contando a todos en Las Vegas sobre ello!

¡Gracias! – Maureen C.

He aquí otro ejemplo de una emoción atrapada ocasionando dolor físico. El evento que ocasionó la emoción atrapada ocurrió cuando Jessica era bebé, y ella no tenía recuerdo consciente de ello. De no haberla liberado, creo que Jessica pudiera haberse vuelto discapacitada, eventualmente, y la verdadera causa de su discapacidad – su emoción atrapada – habría continuado oculta.

“El Código de la Emoción” es un parte-aguas para hallar estas emociones atrapadas, y liberar esas energías fácil y rápidamente.